El simple hecho de adquirir una punta y colocarla en un lugar de la casa ya es suficiente para mover energía. No obstante vamos a indicarte algunos ejemplos y consejos para que puedas implementar el uso de las puntas en tu día a día.
En primer lugar y tras adquirir tus puntas, es recomendable limpiarlas con agua y sal, arroz integral o algún incienso natural como el romero, la salvia o el palo santo.
Las puntas de tamaños más grandes no necesitan limpiarse ya que poseen una potente vibración energética. En este caso bastaría con sahumarlas y canalizarles un poco de energía.
Una vez hecha la limpieza energética, he aquí algunos de sus usos:
-Protección de lugares o personas programándolas para ese fin.
-Canalizar energía en terapias como el Reiki, Gemoterapia, o como complemento de cualquier terapia natural.
-Coloca una botella de cristal con agua y varias puntas apuntando hacia la botella. Canaliza energía para que carguen de energía positiva el agua de la botella.
-Usa las puntas para crear parrillas y conjuntos de cristales. Puedes utilizar símbolos como la flor de la vida o el antahkarana para potenciar su efecto.
-Pon varias puntas a tu alrededor apuntando hacia a ti mientras meditas para potenciar la concentración y protegerte.
-Colócalo en lugares donde notes que falta energía para recargarlos y limpiarlos,
-Cuando sientas dolor o molestias en alguna zona coloca encima tu punta de cuarzo y deja que absorba toda la energía negativa.
-Sujeta una punta entre tus manos y visualiza a la persona que quieras para enviarle energía a distancia a través del cristal.
-Visualiza una meta o propósito y anótala en un papel. Después coloca la punta sobre el papel y prográmalo para que envíe energía para lograr ese fin. Cada día, cierra los ojos y conecta con tu respiración mientras canalizas energía al cristal y te visualizas consiguiendo ese objetivo.